Interpretación DRIS del Análisis Foliar

INTERPRETACIÓN DRIS DEL ANÁLISIS FOLIAR

INTRODUCCIÓN

La agricultura moderna está presionada por conseguir un aumento de los rendimientos en los cultivos, es decir, necesita producir más cantidad para abastecer las necesidades cada vez más profusas de alimentos a nivel mundial. Este incremento en la producción puede realizarse ampliando la superficie de cultivo, lo cual la mayoría de las veces no es posible (terrenos en suelos no adecuados, imposibilidad de llevar el regadío en zonas con climas semidesérticos, etc), o realizando un correcto abonado que conserve la fertilidad del suelo y aumente la productividad potencial del cultivo.

PRINCIPIOS DE LA FERTILIZACIÓN

Existen tres principios generales de la fertilización, los cuales deben de tenerse en cuenta en conjunto para determinar un abonado equilibrado, funcional, económico y como no, respetuoso con el medio ambiente y la conservación y fertilidad del suelo. Estos principios son:

Ley de los rendimientos decrecientes de Mistcherlich: “A medida que se aumentan las dosis de un elemento fertilizante disminuye el incremento de la cosecha que se obtiene por unidad de fertilizante suministrada, hasta llegar un momento en que los rendimientos no solo no aumentan, sino que disminuyen”. La explicación a este axioma es que la producción debe compensar el gasto en fertilizantes.

Ley del mínimo de Von Liebig. A mediados del siglo XIX se enunció de la siguiente manera: “El rendimiento de la cosecha está determinado por el elemento nutritivo que se encuentra en menor cantidad”. Además, no podemos compensar la ausencia de un nutriente con el exceso de otro. La nutrición de un cultivo ha de realizarse equilibradamente, y las concentraciones de estos influyen en su absorción por la planta.

Ley de la restitución. Básicamente nos dice que debemos conservar el suelo de la misma manera que se encontraba antes de cultivar. Es decir, las extracciones de nutrientes que realizan las plantas del suelo han de reponerse, aunque no solo eso, ya que si el suelo poseía algún tipo de deficiencia nutricional también se debe de reponer. No solo hemos de mantener la fertilidad del suelo sino aumentarla si tenía algún tipo de deficiencia.

Para realizar la fertilización de forma correcta y cumplir en lo posible las tres leyes anteriormente descritas debemos apoyarnos en herramientas que tenemos a nuestra disposición, entre ellas están los análisis de suelo, los análisis foliares y las determinaciones visuales de deficiencias nutritivas.

¿Necesitas un Análisis Foliar?

INTERPRETACIÓN DE LOS ANÁLISIS FOLIARES

La dificultad viene por establecer un método de interpretación de los resultados de las analíticas, que nos traslade la fertilización necesaria para el cultivo.

Las determinaciones visuales tan solo valen para establecer, por los síntomas que se observan en las plantas, deficiencias en su nutrición. Estas deficiencias son de tipo cualitativo, es decir, la experiencia del observador puede establecer unas pautas de fertilización según la gravedad de los síntomas.

En el caso de la analítica de suelo podemos conocer la cantidad de nutrientes asimilables por las plantas que hay, y con esos resultados (teniendo en cuenta, entre otras muchas, que variables como como el pH, la humedad del suelo, la temperatura en la zona de las raíces o la materia orgánica influyen en la disponibilidad de los nutrientes) estableceríamos las necesidades de fertilización de cada cultivo.

En el caso de las analíticas de material vegetal y foliares la determinación también es en cierto modo cualitativa, ya que, aunque se dan unos resultados mínimos y máximos para determinar la carencia o exceso de un nutriente, estos no se pueden “extrapolar” a una cantidad a aportar en un abonado.

Por ello, lo más adecuado si queremos conocer las necesidades en nutrición de un cultivo es integrar los tres métodos:

1º Realizar una analítica de suelo completa. Un técnico con el informe de laboratorio determina la fertilidad del suelo y conociendo las necesidades del cultivo establece una planificación del abonado en tiempo y cantidades.

2º Con el tiempo realizaríamos analíticas foliares que nos digan si la planta está tomando adecuadamente los nutrientes aportados en la fertilización. Hay métodos de diagnóstico como DRIS, CND o los rangos de normalidad, estos métodos están reglados para una gran cantidad de especies vegetales.

3º Con el tiempo, ir observando si hay signos en las plantas de ausencia de algún nutriente, actuando con una corrección de urgencia si se detecta visualmente.

De estos tres métodos que se han señalado anteriormente, nos vamos a centrar en los diagnósticos DRIS que son los más usuales, y de los que existen normas para una gran cantidad de cultivos.

METODOS DE DIAGNÓSTICO EN ANALÍTICAS FOLIARES. INTERPRETACIÓN DRIS

El análisis foliar o de material vegetal es utilizado ampliamente para establecer recomendaciones de fertilización y diagnosticar carencias nutritivas en las plantas.

No obstante, existen variaciones estacionales muy importantes en la concentración de los nutrientes en hoja, debido al propio metabolismo de la planta. Estas variaciones pueden resultar de hasta el 50% de un mes a otro en la concentración de algunos nutrientes. Por ello, las analíticas foliares encuentran algunas dificultades a la hora de obtener resultados válidos en todas las fases del cultivo, habría momentos en los que las concentraciones son estables y por lo tanto se pueden establecer valores mínimos y máximos de cada elemento (por ejemplo, el mes de Julio en el olivar por nuestras latitudes), y otros muchos que no.

EN QUÉ CONSITE EL DIAGNÓSTICO DRIS EN FOLIAR

El método de diagnóstico DRIS (Sistema integrado de diagnóstico y recomendación) fue desarrollado por Beaufils en el año 1973 inicialmente para el cultivo del caucho. Este método es una alternativa al sistema tradicional de proporcionar a los nutrientes de forma aislada unos valores de referencia en las analíticas, de tal manera que el diagnóstico consistía en recomendar la actuación en los nutrientes que estuvieran por debajo de los valores establecidos.

El método DRIS usa las relaciones entre nutrientes más adecuadas para establecer un diagnóstico nutricional del cultivo, además elimina el problema de la estabilidad en la concentración foliar de los nutrientes. Existen dos premisas sustanciales en el método:

1º Equilibrio entre nutrientes. Las normas DRIS señalan un equilibrio determinado entre los diferentes elementos en el material vegetal, el cual debe cumplirse para que se produzca la máxima producción.

2º Ley del mínimo. Otro de los pilares en los que se apoya es la ley de Von Liebig que dice: “El rendimiento de la cosecha está determinado por el elemento nutritivo que se encuentra en menor cantidad”.

Pero, ¿en qué consiste el método y cómo se llega a las normas DRIS? De forma somera se puede explicar que para un cultivo se comparan las analíticas foliares realizadas con los rendimientos obtenidos en las diferentes cosechas. En las analíticas que se corresponden a los rendimientos óptimos obtenemos unas relaciones entre nutrientes que se deben de cumplir para conseguir dicha producción, estas relaciones se denominan “normas DRIS”. Con estas normas se establecen índices DRIS que ordenan las normas, estos índices “puntúan” cada elemento con un número.

Los índices pueden tener valores mayores de 0 o menores de 0. Menores de cero indican que la concentración del elemento es deficiente y puede limitar la producción. Si es mayor de cero la concentración del elemento se considera en exceso. Cuanto mayor o menor sea el índice más se aleja del equilibrio.

El sumatorio en valor absoluto de los índices nos indica lo cerca o lejos del equilibrio está el cultivo. Cuanto más cerca esté del 0 más equilibrado está y por lo tanto su productividad será mayor. El elemento cuyo índice sea más negativo suele ser el factor limitante para que la producción del cultivo sea más elevada.

Se han publicado normas DRIS de una gran cantidad de cultivos, entre otros podemos citar el trigo, trébol blanco, cítricos, maíz, patata, caña de azúcar, vid, etc.

En el año 2002 se publicó un artículo llamado: “Informe Dris: Normas para el diagnóstico del análisis foliar del olivo, partiendo de la base de datos de Fertiberia”, cuyos autores fueron J.J. Lucena, S. Ruano, P. García-Serrano, I. Ginés e I. Mariscal. Se trató de una colaboración de la empresa Fertiberia con la Universidad Autónoma de Madrid a través de su Master de Fertilizantes y Medio Ambiente. En el artículo se desarrollaban las normas DRIS (también DOP y CND) para los olivares de las zonas de variedad picual de Jaén (casi toda la provincia), norte de granada y este de la provincia de Córdoba. Contando para ello con la extensa base de datos de analíticas foliares de la empresa Fertiberia.

analisis-foliar

Anejo al artículo hay una base de datos en formato Excel donde se pueden utilizar las normas introduciendo datos de analíticas foliares. Los resultados de los índices aparecen en DOP, DRIS y CND además de un diagnóstico convencional. Así se pueden comparar los resultados en todos estos métodos de diagnosis.

El enlace para acceder a dicho documento es http://oa.upm.es/1648/

EL INFORME DRIS DE LABISER

Desde Labiser, cuando supimos de este estudio nos pareció una oportunidad magnífica para ofrecer a nuestros clientes una nueva forma de diagnosis foliar que se alejara de la rigidez de los métodos tradicionales, además de que pudiéramos testear durante todo el año (excepto las épocas de estrés hídrico de la planta que coincide con el tiempo de diagnosis tradicional), pudiendo comprobar por ello la eficacia de los tratamientos de fertilización que se realizan.

Partiendo del trabajo realizado en el artículo, añadimos un gran número de analíticas foliares realizadas en nuestro laboratorio y mediante entrevistas a los agricultores para establecer las producciones de los años en los que realizaron las analíticas, se desarrollaron unas normas que difieren algo a las del artículo. Se van añadiendo todos los años nuevas analíticas con lo que vamos enriqueciendo y perfeccionando el método. En el informe de Labiser para facilitar la comprensión se han cambiado los índices positivos y negativos por resultado óptimo o limitante en cada uno de los nutrientes.

Aun así, queremos señalar que lo adecuado es complementar las analíticas foliares con ensayos del suelo (y de agua de riego en su caso) para tener una visión global de la nutrición de nuestro cultivo. La analítica de suelo nos aporta información sobre el sustrato que soporta a la planta, el cual es (o debe ser) su principal aporte de nutrientes por medio de las raíces, además puede influir en el crecimiento de la planta a través de sus características físicas o químicas como la textura, pH o la conductividad eléctrica.

¿Necesitas un Análisis Foliar?

Síguenos en Facebook

Funciones del boro en las plantas

boro

El Boro se encuentra en una concentración muy baja en la corteza terrestre, con una concentración menor al 0,0003%, encontrándose en óxidos minerales como el bórax.

Es un llamado micronutriente, esencial para las plantas, aunque se requiere en pequeñas cantidades.

COMO ABSORBE EL BORO LA PLANTA

La absorción del boro por parte de la planta es fundamentalmente un proceso pasivo, absorbiéndose como ácido bórico y transportándose a través del xilema.

Anteriormente se creía que era inmóvil una vez que se depositaba en los tejidos, no obstante, investigaciones posteriores han determinado que, en función de la especire, posee cierta movilidad a través del floema.

El boro puede estar en el suelo formando parte mineral de rocas, absorbido por el complejo arcillo-húmico, por óxidos de aluminio y hierro y en la solución del suelo.

Los problemas de concentración de boro en el suelo para las plantas, pueden solucionarse por la presencia de materia orgánica, la cual forma complejos con el boro mineral liberándolo para las plantas de manera paulatina.

FUNCIONES DEL BORO EN LA PLANTA

Las funciones más importantes del Boro en las plantas tienen que ver con la síntesis y desarrollo de la pared celular, polinización, desarrollo de los frutos y semillas e interviene en la regulación de algunas hormonas vegetales.

El boro es el elemento en el que la diferencia de concentración entre déficit y toxicidad para la planta es la más estrecha de entre todos los nutrientes.

La ausencia de Boro en las plantas se manifiesta en los siguientes síntomas:

  • Yemas florales no se desarrollan de manera adecuada.
  • Entrenudos cortos (escobas de bruja).
  • Desarrollo reducido o deforme de flores y fructificación.

EL EXCESO DE BORO PUEDE SUPONER UN PELIGRO

Un exceso de Boro se pude traducir en necrosis y deformidades en las hojas

Por lo tanto es de gran importancia conocer la concentración en boro del suelo y del agua de riego para que no se produzcan dichos excesos por sobrefertilización.

Los niveles más adecuados de boro en suelo están entre 2 y 6 mg/Kg.

El límite superior puede implicar toxicidad.

En cuanto a la concentración del boro en foliar depende de la planta.

En olivar el óptimo va de 19 a 150 mg/Kg del peso en seco de la hoja, de 31 a 100 mg/Kg en naranjos, de 30 a 65 mg/Kg en almendros o en pistacho 80 a 150 mg/Kg.

Si se ha constatado un déficit de Boro en una analítica de suelo o foliar, debemos corregir esta situación mediante un abonado con fertilizantes que contengan este elemento bien como componente fundamental o bien como elemento secundario o complementario, la elección debe basarse en la importancia del déficit observado.

La forma de aplicación y las cantidades deberán establecerse teniendo en cuenta estas analíticas y el tipo de cultivo, de terreno, y el clima de la zona.

Es muy importante conocer si hay un exceso de Boro para evitar toxicidades.

¿Cómo puedo conocer el Nivel de Boro en la Plantación?

El hierro. Prevención de la clorosis

Es un llamado micronutriente, esencial para las plantas, aunque se requiere en pequeñas cantidades. A pesar de ello, dentro de los micronutrientes es el que se necesita en mayor concentración, debido a sus importantes funciones para las plantas.

En la mayoría de los suelos (generalmente en los alcalinos con un pH alto) el hierro suele estar de manera insoluble y por lo tanto no disponible para la planta. Para ello las plantas tienen algunas estrategias que implican un gasto de energía como son acidificar el medio en contacto con las raíces y de esta manera mantener el hierro de forma que pueda ser absorbido; o bien es la excreción desde la raíz de unos compuestos quelatantes para que se unan al hierro y puedan ser absorbidos.

Los problemas de disponibilidad de hierro para las plantas pueden amortiguarse por la presencia de materia orgánica en el suelo. Dicha materia orgánica forma con metales como el zinc, manganeso, cobre o hierro moléculas complejas orgánicas llamadas quelatos. Estas moléculas permiten que el elemento esté a disposición de la planta. 

Tiene baja movilidad en la planta, por lo que muchas veces las deficiencias se ven en las hojas jóvenes.

el hierro en las plantas

Funciones del hierro en la planta

  • Participa en el proceso de síntesis de la clorofila
  • En el metabolismo del nitrógeno (reducción de nitratos)

Carencia de hierro en la planta

  • Clorosis internerval, más tarde las hojas caen estas clorosis al ser poco móvil el hierro pueden manifestarse en algunas zonas de la planta y no en otras.
  • Daños en raíces.

Un exceso de hierro es muy raro y solo se da en suelos ácidos o en casos que se haya abonado de manera excesiva.

Los niveles más adecuados en suelo están entre 300 y 900 mg/Kg de hierro.

En cuanto a la concentración foliar depende de la planta, en olivar el óptimo va de 30 a 160 mg/Kg del peso en seco de la hoja, de 60 a 100 mg/Kg en naranjos, de 91 a 120 mg/Kg en almendros.

floracion del olivo-prays

Si se ha constatado un déficit de hierro en una analítica de suelo o foliar, debemos corregir esta situación mediante un abonado con fertilizantes que contengan este elemento bien como componente fundamental o bien como elemento secundario o complementario (siempre hierro quelatado), la elección debe basarse en la importancia del déficit observado.

La forma de aplicación y las cantidades deberán establecerse teniendo en cuenta estas analíticas y el tipo de cultivo, de terreno, y el clima de la zona.

¿Quieres conocer los niveles de hierro de tu finca?

PRAYS OLEAE BERN. ESTRATEGIAS DE LUCHA

Prays oleae bern, Prays del olivo

PRAYS OLEAE BERN. ESTRATEGIAS DE LUCHA

MORFOLOGÍA Y CICLO DE VIDA DEL PRAYS

La polilla del olivo Prays Oleae Bern, es una de las plagas más importantes que afectan al olivar, junto con la mosca del olivo. La plaga acompaña al olivo desde que se comenzó la domesticación del olivo silvestre.
La especie es un lepidóptero de la familia Hyponomeutidae distribuido por amplias zonas del mediterráneo donde se cultiva el olivo. Los daños ocasionados pueden afectar hasta al 20-25% de la cosecha en años de fuertes ataques.

El adulto de la especie es una polilla de color gris plateado de unos 6 mm de largo y entre 1,3 y 1,5 cm de envergadura con las alas desplegadas. Las alas anteriores son grises con unas manchitas negras, las posteriores son grises y un plateado uniforme. Los huevos tienen forma lenticular y van de un color blanquecino a otro amarillento justo antes de la eclosión. En la fase de larva el insecto puede medir hasta 8 mm y depende del órgano al que ataque (generación).

PRAYS

Daños de la generación filófaga en la hoja. Observar la galería que realiza la larva

La particularidad de acompaña a este insecto es la aparición de tres generaciones anuales que están sincronizadas con diferentes fases del ciclo del olivo, provocando daños en diferentes órganos de la planta.

Una de las generaciones se denomina filófaga. Se designa así porque las larvas atacan las hojas formando galerías en ellas. Los ataques suelen ser de poca importancia en árboles adultos. Comienzan en octubre-noviembre con la puesta de los huevos en las hojas, las larvas realizan las galerías en las hojas y pasan el invierno dentro de ellas.

La fase de pupa la pasan en el envés de las hojas o el tronco generalmente, apareciendo los adultos en abril o mayo. Estos adultos hacen la puesta de huevos en las yemas florales y desarrollan la segunda generación, la Antófaga.

Esta siguiente generación se alimenta de los botones florales, entrando las larvas y alimentándose de la flor sin desarrollar. No causa un gran daño debido a la gran cantidad de floración que suele producir el olivo. Los adultos de esta generación ponen los huevos en junio sobre los frutos, dando lugar a la tercera generación, la carpófaga.

DAÑOS QUE PROVOCADOS POR EL PRAYS

La última generación es la que suele provocar más daños, ya que las larvas se introducen rápidamente en las aceitunas excavando las galerías y alimentándose de la pulpa de la aceituna.

Esto provoca caídas del fruto y pérdidas en la calidad del mismo. Las caídas se pueden producir generalmente en junio y septiembre, esta última suele representar mayor pérdida económica para el agricultor.

En septiembre la larva sale del fruto para crisalidar en el suelo, y comienza de nuevo el ciclo con las tres generaciones.

larva-prays-antofaga

ESTRATEGIAS DE CONTROL

Para establecer la necesidad de actuar contra la plaga, la mejor herramienta es el monitoreo con trampas de feromonas.

La información obtenida en los trampeos nos permite conocer si la plaga está presente en nuestra finca, así como el nivel de infestación y de esta manera conocer el momento y el tipo de actuación que realizaríamos.

Por otro lado, en algunas Comunidades Autónomas como Andalucía hay una red de alerta en la que se realizan dichos trampeos para diferentes plagas en distintas especies continuamente, proporcionando una información muy útil para realizar los tratamientos.

Los tipos de acciones más usuales que se consideran son:

Utilización de feromonas para trampeos masivos o como herramienta de confusión sexual.

Prays adulto

Se trata de utilizar trampeos masivos para reducir las poblaciones de prays. Lo que haríamos es continuar desde el monitoreo, pero aumentando la densidad de trampas por hectárea de terreno hasta unas 10 o más (según el nivel de infestación reflejado en el monitoreo previo).

La clave está en realizar un buen control en la primera generación del prays. Es un método muy utilizado en la agricultura ecológica y en integrada.

Tratamiento tradicional con insecticida

El tratamiento se puede efectuar cuando se detectan las primeras larvas fuera de las hojas, eso sí, en olivares jóvenes en los que el daño sea considerable.

En olivar de más edad puede haber dos momentos de tratar:

El primero, al inicio de la floración, cuando hay entre un 20 al 30% de flores abiertas que es el momento en el que hay mayor número de larvas fuera de las flores. Eso si no es recomendable el tratamiento en años con gran floración o con baja infestación.

El segundo momento es cuando han eclosionado los huevos en un 50% y las larvas están penetrando en el fruto, en la generación carpófaga. Está justificado el tratamiento cuando el número de aceituna afectada por prays en junio supera el 20%.

Hay diferentes productos autorizados, entre ellos están el fosmet al 50 y 20%, clorpirifos al 48% o cipermetrin en diferentes formulaciones, entre otros muchos.

Métodos biológicos y microbiológicos.

Se han realizado numerosos estudios con el fin de establecer criterios para sustituir los productos químicos de síntesis en los tratamientos fitosanitarios en el olivar. Estos criterios, normalmente se refieren a la potenciación de otros insectos antagonistas del prays que, o bien lo parasitan o bien lo depredan, con lo que se reduce considerablemente los daños en el olivo.

Además, han dado buenos resultados las actuaciones con productos a base de Bacillus thurigiensis que pueden ocasionar entre el 60-70% de muertes de larvas de prays, siempre que se use en el momento adecuado (floración).

Volviendo a la lucha biológica, las actuaciones se pueden establecer en la suelta masiva de enemigos naturales como los Chrysopidos que son depredadores de los huevos, o algunas especies de parasitoides.

Por otro lado, sería más útil potenciar la presencia natural de estos insectos mediante la implantación de una cubierta vegetal que actúe como refugio de esta entomofauna.

Algunas experiencias fueron positivas reduciéndose las poblaciones de prays de manera significativa, eso sí, si la finca con cubierta vegetal está situada a más de 50 metros de parcelas sin cubierta.

¿Necesitas un plan de tratamientos para tu finca?

También puede interesarte este artículo relacionado:

Calcio: Un macronutriente secundario.

Calcio

El Calcio en las Plantas

El Calcio se encuentra en una concentración muy considerable en la corteza terrestre, hace el número 5 entre todos, con aproximadamente el 3,5%, encontrándose en forma de rocas carbonatadas y sulfatadas como la caliza o el yeso, fluorita, etc.

Es un llamado macronutriente secundario para las plantas junto con el magnesio, esto tiene que ver con la cantidad requerida generalmente por la planta, no con su importancia.

La absorción del calcio por parte de la planta se realiza de forma pasiva, y depende de la humedad en el suelo y la transpiración de la planta.

Condiciones de alta humedad, frío y por tanto baja transpiración hacen que las plantas presenten deficiencias en este elemento.

El calcio se transporta por toda la planta, movilizándose a través del xilema junto con el agua, aunque una vez instalado en los tejidos presenta poca movilidad.

Las funciones principales del calcio. 

epidermis, calcio en la planta

Las funciones más importantes del calcio en las plantas tienen que ver con la estructura de la pared celular manteniéndola unida e interviniendo en la resistencia a enfermedades por la integridad de la pared, junto con el potasio regula la actividad de los estomas por lo tanto influye en el intercambio gaseoso.

Por otro lado interviene en la calidad del fruto, además protege a la planta del choque térmico por altas temperaturas, entre otras funciones.

La ausencia de calcio en las plantas se manifiesta primero en los tejidos jóvenes y en los frutos e incluye los siguientes síntomas:

  • Clorosis, que deriva en necrosis en frutos y hojas jóvenes.
  • Deformaciones en las hojas, como arrugas u hojas partidas.
  • Crecimiento deficiente de las raíces.

Un exceso de Calcio influye en la concentración de algunos nutrientes en la planta como el Potasio y el Magnesio, produciéndose síntomas de carencia de estos elementos.

Los niveles más adecuados en suelo están entre 1500 y 4000 mg/Kg de calcio asimilable. El límite superior no implica toxicidad, pero si puede haber bloqueos de otros elementos como el magnesio o el potasio.

En cuanto a la concentración foliar depende de la planta, en olivar el óptimo va de 1 al 2,5 % del peso en seco de la hoja, 3-5,5 % en naranjos, 2-3 % en almendros o pistacho 1,3-4 %.

Si se ha constatado un déficit de calcio en una analítica de suelo o foliar, debemos corregir esta situación mediante un abonado con fertilizantes minerales u orgánicos, la forma de aplicación y las cantidades deberán establecerse teniendo en cuenta estas analíticas y el tipo de cultivo, de terreno, y el clima de la zona.

¿Quieres conocer el estado de tu cultivo?

La importancia del Potasio (K)

Suelo agrícola-Potasio

LA IMPORTANCIA DEL POTASIO EN LOS SUELOS

Es un macronutriente fundamental para las plantas, las cuales lo requieren en grandes cantidades, solo superado en algunas ocasiones por el nitrógeno.

El Potasio se encuentra en una concentración considerable en la corteza terrestre, hace el número 7 entre todos, con aproximadamente el 2,59%, encontrándose en rocas que contienen feldespatos las cuales se descomponen en minerales de arcilla. Dentro de las arcillas hay tipos de ellas como las illitas y las esmectitas (arcillas expansivas) que contienen mayor cantidad de potasio.

Potasio del Suelo Agrícola

La absorción del potasio por parte de la planta depende de algunos factores como son la humedad y la temperatura del suelo. Si bajan estas variables la asimilación del elemento también se ve perjudicada.

El potasio se ubica por toda la planta, movilizándose fácilmente de una parte a otra.

Las funciones más importantes del potasio en las plantas tienen que ver con multitud de procesos, entre ellos:

  • La regulación de la apertura de los estomas por lo que regula el intercambio gaseoso (toma de dióxido de carbono y por tanto crecimiento), la falta de potasio aumenta el peligro por estrés hídrico debido a que no puede regular la apertura de los estomas escapando la humedad a través de ellos (evapotranspiración).
  • La activación de enzimas, también incrementa el tamaño y la calidad de las flores y frutos e interviene en la formación de algunas proteínas, entre otras muchas cosas.

La ausencia de potasio en las plantas se manifiesta con síntomas como:

  • Clorosis en hojas adultas, que deriva en necrosis en ápice y bordes de la hoja.
  • Consecuencias de estrés hídrico como defoliaciones intensas o falta de turgencia en la planta.
  • Frutos de menor tamaño, color y cantidad.

Un exceso de potasio influye en la concentración de algunos nutrientes en la planta como el Calcio y el Magnesio, produciéndose síntomas de carencia de estos elementos.

Los niveles más adecuados en suelo están entre 150 y 250 mg/Kg de potasio asimilable.

El límite superior no implica toxicidad, pero si puede haber bloqueos de otros elementos como el magnesio o el calcio.

En cuanto a la concentración foliar depende de la planta, en olivar el óptimo va de 0,8 al 0,3% del peso en seco de la hoja, 0,7-1 % en naranjos, 1-1,5 % en almendros o pistachos 1,8-2 %.

Si se ha constatado un déficit de potasio en una analítica de suelo o foliar, debemos corregir esta situación mediante un abonado con fertilizantes minerales u orgánicos, la forma de aplicación y las cantidades deberán establecerse teniendo en cuenta estas analíticas y el tipo de cultivo y de terreno, ya que en algunos suelos no sería adecuada la fertilización directamente al suelo.

Debemos tener en cuenta que si nuestra finca posee un nivel de potasio medio o alto las dosis que se aplicarían son las que extraiga anualmente nuestro cultivo, es decir, el objetivo es mantener la fertilidad del suelo, contando también con las perdidas por lixiviación debido a la alta movilidad del elemento. Si la concentración es baja debemos, aparte de restituir la extracción del cultivo, ir restableciendo la fertilidad del suelo. Además de ello, la dosis debe ser mayor si la textura de nuestro suelo es arcillosa.

¿Quieres saber más sobre nuestros Análisis de Suelo?

También te podrían interesar estos artículos relacionados:

Call Now Button
Abrir chat
1
Hola!!
¿En qué podemos ayudarte?
(Nuestro horario de atención es de Lunes a Viernes, de 9:00 a 13:30 horas y de 16:30 a 19:30 horas)