EL FÓSFORO EN LAS PLANTAS Y EL SUELO

Se trata de un elemento fundamental para el normal desarrollo de las plantas, formando parte de los llamados macronutrientes, aunque su demanda es menor a la del nitrógeno, potasio o calcio. 

El fósforo se ubica por toda la planta, especialmente en los tejidos jóvenes y en los órganos de reserva.
En una hectárea de terreno suele haber unos 10.500 Kg de fósforo en forma asimilable, aunque una pequeña parte de él (sobre 1 Kg) es directamente aprovechable por las plantas, el resto va incorporándose o saliendo del ciclo del fósforo dependiendo de las condiciones ambientales del suelo.

Las funciones más importantes del fósforo en las plantas son:

  1. Como componente de las membranas celulares
  2. Componente de las enzimas que almacenan y transportan la energía obtenida por la planta en la fotosíntesis para realizar los procesos metabólicos (ADP, ATP, NADPH)
  3. Forma parte del material genético (ADN y ARN) y por lo tanto es fundamental en la división celular y el crecimiento de la planta

Siendo muy importate para el correcto es desarrollo de las raíces.

La carencia de fósforo en las plantas se manifiesta con síntomas generales como:

  • Retraso en la floración.
  • Hojas con manchas rojizo oscuro (casi siempre hojas jóvenes).
  • Clorosis y posterior necrosis en hojas adultas.
  • Baja producción de frutos y semillas.
  • Menor desarrollo de las raíces.

Un exceso de fósforo influye en la concentración de algunos micronutrientes en la planta como el Zinc y el Manganeso

Los niveles más adecuados en suelo están entre 14 y 30 mg/Kg de fósforo asimilable, no obstante, deberíamos tener en cuenta el cultivo, ya que hay algunas plantas más demandantes de este elemento.

En cuanto a la concentración foliar depende de la planta, en olivar el óptimo va de 0,09 al 0,3% del peso en seco de la hoja, 0,1-0,16% en naranjos, 0,1-0,3% en almendros o pistacho 0,14-0,17%.

Si se ha constatado un déficit de fósforo en una analítica de suelo o foliar, debemos corregir esta situación mediante un abonado con fertilizantes minerales u orgánicos, la forma de aplicación y las cantidades deberán establecerse teniendo en cuenta estas analíticas y el tipo de cultivo.

Debemos tener en cuenta que si nuestra finca posee un nivel de fósforo medio o alto las dosis que se aplicarían son las que extraiga anualmente nuestro cultivo, es decir, el objetivo es mantener la fertilidad del suelo. Si la concentración es baja debemos, aparte de restituir la extracción del cultivo, ir restituyendo la fertilidad del suelo. Además de ello, la dosis debe ser mayor si la textura de nuestro suelo es arcillosa.

¿Necesitas realizar un análisis para salir de duda?

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